Versículo:
Hebreos 10:25
"No dejemos de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino animémonos unos a otros; y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca."
Reflexión:
¿Cuántas veces hemos encontrado excusas para no asistir a las actividades de nuestra Iglesia? La vida ajetreada, el cansancio, los compromisos sociales... son solo algunas de las razones que a menudo nos alejan de nuestros hermanos en Cristo. Sin embargo, este versículo nos recuerda la importancia vital de congregarnos. No es solo una costumbre, sino una necesidad espiritual. Al reunirnos, nos fortalecemos mutuamente, nos animamos en la fe y nos preparamos para el día del Señor.
Congregarnos no es un evento social más, sino un espacio donde experimentamos la presencia de Dios, donde recibimos enseñanza bíblica y donde encontramos el apoyo y el amor de otros creyentes. Es en la comunidad de fe donde podemos crecer espiritualmente, compartir nuestras cargas y celebrar juntos las victorias.
Aplicación Práctica:
- Prioriza la congregación: Haz de la reunión con tus hermanos en Cristo una prioridad en tu agenda en tu vida. Cuando decides no faltar a las reuniones y actividades de tu Iglesia, vendrán muchos obstáculos que querrán desviarte de tu propósito. Pero adelante, no te detengas.
- Invita a otros: Si conoces a alguien que se ha alejado de la iglesia, invítalo a volver. Desde el comienzo de la Iglesia de Jesucristo, todos los hermanos se reunían para crecer, alabar a Dios y animarse unos a otros. Y era en medio de estas reuniones que "se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración" (Hechos 2:42).
- Participa activamente: No seas solo un oyente, sino conviértete un participante activo en la vida de tu iglesia. Eso te va a motivar a no faltar a las actividades ya que eres parte importante dentro de la comunidad de fe.
- Sirve a los demás: Busca oportunidades para servir a otros en tu comunidad cristiana. En nuestra MISIÓN como Iglesia destaca el hecho de mejorar la calidad de vida de las personas mediante la realización de labores sociales en beneficio y bienestar del desarrollo integral de la comunidad. Éso es parte del servicio al Señor.
Oración:
"Amado Padre Celestial, te agradezco por el regalo de tu iglesia, mi familia espiritual. Ayúdame a valorar cada momento que comparto con mis hermanos en Cristo. Dame la gracia de superar cualquier obstáculo que me impida congregarme contigo. Fortalece mi fe y mi compromiso con tu pueblo. En el nombre de Jesucristo, nuestro Señor. Amén."
