Un Año de Cambios y Profecías Cumplidas
Los primeros tres meses del año 2025 han dejado en evidencia una realidad que muchos teólogos y estudiosos de las Escrituras ya anticipaban: un mundo en acelerada decadencia moral, crisis económicas inesperadas, tensiones políticas sin precedentes y una sociedad cada vez más dividida. Pero, ¿qué dice la Biblia sobre estos tiempos? ¿Podemos encontrar en ella el socorro?
Como escribió el apóstol Pablo: "Pero debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. Porque los hombres serán… amadores de sí mismos, avaros, soberbios… ingratos… sin afecto natural… amadores de los deleites más que de Dios" (2 Timoteo 3:1-5). Estas palabras parecen describir con exactitud el panorama actual, macado por un auge descomunal de egoísmo, inmoralidad, pleítos, guerras, etc.
1. Decadencia Moral: La Pérdida de Valores Absolutos
El 2025 comenzó con una creciente normalización del pecado en la sociedad. La agenda global sigue promoviendo ideologías contrarias al diseño de Dios para la familia y la sexualidad (Génesis 1:27, Romanos 1:26-27). Las leyes en varias naciones han eliminado cualquier rastro de moralidad bíblica, mientras la Iglesia enfrenta presiones para callar su voz. Al sacar a la Palabra de Dios de la educación, la salud y de la sociedad en general, vino un gran proceso de decadencia moral que trajo como consecuencia, una desmoralización de la sociedad..
Pero la Palabra de Dios advierte: "¡Ay de los que a lo malo dicen bueno y a lo bueno malo!" (Isaías 5:20). Como cristianos, debemos mantenernos firmes en la verdad (Efesios 6:13), aunque el mundo nos llame "intolerantes, anticuados, religiosos, retrógrados".
2. Crisis Económica: Inestabilidad y Codicia
La economía mundial sigue tambaleándose: inflación, desempleo y un sistema financiero al borde del colapso en varios países, genera solamente malestar e inestabilidad en todos los sentidos. Jesús ya lo había advertido: "Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee" (Lucas 12:15). Sin embargo, el corazón de ser humano está continuamente buscando "amontonar riquezas" sin pensar en el prójimo.
Mientras los gobiernos imprimen dinero sin respaldo y las élites acumulan riquezas, millones sufren. Santiago 5:1-6 condena esta injusticia: "¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán". La solución no está en los sistemas humanos, sino en confiar en el Señor como nuestro proveedor (Filipenses 4:19).
3. Caos Político: Guerras y Rumores de Guerras
Las tensiones geopolíticas han escalado: conflictos armados, sanciones económicas y un nuevo orden mundial que busca centralizar el poder. Esto nos recuerda las palabras de Jesús: "Y oiréis de guerras y rumores de guerras… se levantará nación contra nación" (Mateo 24:6-7). Los recientes conflictos en Rusia, Ucrania, Estados Unidos, Europa, son la confirmación de que cuando las naciones caminan sin Dios, sus riendas se desequilibran y solamente nace el caos.
Los líderes prometen paz, pero la Biblia dice: "Cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina" (1 Tesalonicenses 5:3). La verdadera paz solo viene de Cristo (Juan 14:27). Nadie puede dar paz en medio de la guerra, solamente Jesucristo puede pacificr los corazones en medio de ualquier guerra (emocional, espiritual, psicológica, financiera, etc).
4. Fractura Social: Odio, Divisiones y Persecución
La sociedad está más polarizada que nunca: racismos revividos, protestas violentas y una creciente intolerancia contra los cristianos. Afganistán, Siria y la República Democrática del Congo son el mejor ejemplo del odio e intolerancia hacia los cristianos, y así como ellos existen otras naciones donde existe un odio creciente hacia los cristianos. Jesús lo predijo: "Seréis odiados por todos por causa de mi nombre" (Mateo 10:22).
Pero también nos dejó un mandamiento: "Amad a vuestros enemigos" (Mateo 5:44). La Iglesia debe ser luz en medio de las tinieblas (Mateo 5:14), mostrando amor en lugar de resentimiento. Y aunque parezca ilógioco pagar bien por mal, todos sabemos que estas acciones traerán restauración.
¿Estamos Preparados?
El 2025 parece ser un año donde las profecías bíblicas se cumplen ante nuestros ojos. Pero no debemos temer, sino velar y orar (Marcos 13:33). Como escribió Pablo: "Y conociendo del tiempo, es ya hora de despertarnos del sueño" (Romanos 13:11).
¿Cómo responderemos?
Moralmente: Sosteniendo la verdad con amor (Efesios 4:15).
Económicamente: Confiando en Dios, no en el dinero (Hebreos 13:5).
Políticamente: Obedeciendo a Dios antes que a los hombres (Hechos 5:29).
Socialmente: Siendo pacificadores (Mateo 5:9).
El mundo puede estar en crisis, pero nuestro Dios sigue en control. "He aquí que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:20).
¿Estás listo para vivir estos tiempos con fe?
